
Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
Nueva York.– Dirigentes y militantes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en la seccional de Nueva York denuncian una cadena de atropellos, exclusiones y manejos discrecionales en el Consulado General de la República Dominicana, que han golpeado duramente a quienes durante años sostuvieron la estructura política del partido en el exterior.
Históricamente, pocos presidentes han tomado en cuenta a dirigentes de esta seccional para ocupar posiciones consulares, tanto en gobiernos del PRD como del PRM, salvo contadas excepciones como la del dirigente Luis Eludis Pérez, quien fue cónsul durante el gobierno de Hipólito Mejía, así como Yulin Mateo y Ysaura Nivar, designados vicecónsules en el primer período del presidente Luis Abinader, siendo Yulin Mateo promovido posteriormente a cónsul fuera de los Estados Unidos.
Durante la gestión del cónsul Eligio Jáquez, se produjo una revisión profunda de la estructura interna del consulado. A su llegada, se encontró una nómina de más de 400 personas, muchas de las cuales figuraban únicamente para fines de cobro, incluyendo 47 vicecónsules y 58 auxiliares consulares con salarios entre 4,000 y 8,000 dólares mensuales, que ni siquiera conocían la sede consular.
Ante esta realidad, y sin contar con la aprobación presidencial para igualar la nómina heredada, Jáquez optó por expandir los servicios consulares a las comunidades, estableciendo programas de asistencia a envejecientes, apoyo a familiares de fallecidos, ayudas a organizaciones deportivas, sociales, religiosas y culturales, además de respaldar a periodistas y comunicadores mediante publicidad institucional.
Sin embargo, todo cambió con la llegada del actual cónsul Jesús Vásquez, conocido como “Chu”. Según las denuncias, en una sola acción fueron canceladas 13 personas, a otras se les redujo la jornada laboral y el salario, y posteriormente se suspendieron pagos previamente aprobados por la dirección del partido, recursos que habrían sido utilizados de manera discrecional.
La situación se agravó con la inacción de la dirección del PRM en Nueva York, que permitió que 46 dirigentes seleccionados por ellos mismos dejaran de recibir los modestos ingresos que percibían, mientras se aplicó la metodología de otorgar pensiones entre 35,000 y 50,000 pesos, montos considerados insuficientes incluso para cubrir una habitación mensual.
Los denunciantes aseguran que las desvinculaciones se realizan sin prestaciones laborales, sin cesantías ni doble sueldo, y que en muchos casos las notificaciones se hacen vía WhatsApp, impidiendo cualquier reclamo formal.
Desde Sin Cortapisa se advierte que esta situación constituye una grave desconsideración y vejación contra la militancia y los dirigentes del PRM en la seccional de Nueva York y otros puntos del exterior, por lo que exigen al gobierno central, al consulado y a la dirección partidaria tomar cartas en el asunto y ofrecer una solución justa y transparente.
La militancia que sostuvo el cambio no puede ser tratada como desecho político.
