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RESUMEN
Santo Domingo.– Las renuncias masivas de dirigentes, aliados y colaboradores del Partido Revolucionario Moderno (PRM), sumadas ahora a la salida del senador Antonio Taveras, continúan enviando señales alarmantes sobre la profunda crisis política y estructural que estaría atravesando la organización oficialista, producto según denuncian sectores internos del incumplimiento, abandono y maltrato a las bases que trabajaron para llevar al presidente Luis Abinader al poder.
Diversos dirigentes políticos y sectores vinculados al oficialismo aseguran que el PRM “se está quedando como Bartolo, sin pito y sin flauta”, debido a que estaría perdiendo tanto a sus tradicionales aliados perredeístas como también a los nuevos compañeros y figuras provenientes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y de la Fuerza del Pueblo.
Afirman que miles de hombres y mujeres que dejaron “el forro en la calle” trabajando día y noche por el llamado cambio político hoy se sienten traicionados, marginados y excluidos de un gobierno que, según expresan, les dio la espalda después de alcanzar el poder.
La renuncia del senador Antonio Taveras ha sido interpretada por muchos como otro duro golpe a la estabilidad y credibilidad del PRM, ya que se trata de una figura con peso político y empresarial dentro del escenario nacional, cuya salida incrementa las dudas sobre el rumbo y la cohesión interna de la organización gobernante.
Sectores críticos sostienen que el gobierno del PRM ha cometido un grave error al desplazar a sus dirigentes históricos y sustituirlos por figuras externas, provenientes de partidos adversarios, provocando un sentimiento de frustración y descontento entre las bases perremeístas en todo el país.
“Hoy el PRM no tiene contentos ni a los viejos perredeístas que lo ayudaron a crecer, ni tampoco logra retener a los nuevos aliados que llegaron desde otras organizaciones políticas buscando espacios y oportunidades”, expresan dirigentes consultados.
Las constantes quejas por falta de atención, incumplimientos y abandono político continúan creciendo dentro de las estructuras del partido oficialista, mientras muchos advierten que, de no producirse cambios urgentes en la dirección y manejo interno del PRM, la organización podría enfrentar una fractura aún mayor de cara a los próximos procesos electorales.
