
Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
En una reunión no anunciada, los cancilleres de República Dominicana y Haití, Víctor Bisonó y Raina Forbin, respectivamente, acordaron continuar las gestiones para garantizar el despliegue completo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF). Este acuerdo surge en un contexto de creciente preocupación por la crisis de seguridad en Haití, donde las organizaciones armadas controlan amplias zonas del país. La GSF, autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU, tiene un mandato que vence a finales de septiembre y actualmente cuenta con solo 450 efectivos en Haití, muy por debajo de los 5,500 previstos. Ambas naciones enfatizaron la importancia de que la comunidad internacional aporte los recursos necesarios para que la GSF pueda operar de manera efectiva. La falta de efectivos ha sido un obstáculo significativo en la lucha contra las pandillas, lo que ha llevado a República Dominicana y Haití a buscar una renovación del mandato y un aumento en el despliegue de fuerzas para estabilizar la situación en la región.
- República Dominicana y Haití buscan asegurar el despliegue completo de la GSF.
- La reunión entre los cancilleres se realizó en la frontera y no fue anunciada previamente.
- La GSF fue autorizada por la ONU con un mandato que vence a finales de septiembre.
- Actualmente, solo hay 450 efectivos en Haití, muy por debajo de los 5,500 previstos.
- La violencia de las pandillas sigue siendo un desafío para la estabilidad haitiana y la seguridad regional.
República Dominicana y Haití han acordado intensificar esfuerzos para asegurar el despliegue completo de la Fuerza de Supresión de Pandillas, ante la creciente crisis de seguridad en Haití. Los cancilleres de ambos países se reunieron en la frontera y destacaron la necesidad de apoyo internacional para enfrentar la violencia de las pandillas.
SANTO DOMINGO.– República Dominicana y Haití acercaron posiciones este jueves y acordaron continuar las gestiones de “sensibilización” ante la comunidad internacional para garantizar el despliegue completo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) y lograr la renovación de su mandato, previsto a vencer a finales de septiembre.
El acuerdo fue anunciado mediante una declaración conjunta de los cancilleres de República Dominicana, Víctor Bisonó, y de Haití, Raina Forbin, luego de sostener una reunión que no había sido anunciada previamente y que tuvo lugar en una zona de la frontera entre ambos países.
El encuentro representa un nuevo acercamiento diplomático entre las dos naciones en momentos en que la crisis de seguridad haitiana continúa generando preocupación tanto en República Dominicana como entre los países y organismos internacionales involucrados en la búsqueda de una solución.
Según lo informado, ambas partes coincidieron en la necesidad de mantener los esfuerzos diplomáticos para conseguir que los países comprometidos con la misión aporten el personal y los recursos necesarios para alcanzar la capacidad operativa contemplada originalmente.
La GSF fue autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en septiembre de 2025 con una capacidad prevista de unos 5,500 efectivos, destinados a apoyar los esfuerzos para enfrentar a las organizaciones armadas que mantienen bajo su control amplias zonas de Haití.
La resolución obtuvo 12 votos favorables, mientras China, Pakistán y Rusia se abstuvieron.
Sin embargo, el despliegue permanece muy por debajo de la cantidad contemplada inicialmente. Según los datos citados, actualmente se encuentran en territorio haitiano al menos 450 agentes procedentes de Chad, una cifra considerablemente inferior a los 5,500 efectivos previstos.
Precisamente, esa diferencia entre la fuerza aprobada y los efectivos desplegados constituye uno de los principales puntos de preocupación ante el avance de las organizaciones criminales y la proximidad del vencimiento del mandato internacional.
La nueva fuerza sustituyó un mecanismo internacional anterior que no logró alcanzar los resultados esperados frente a las pandillas, por lo que Santo Domingo y Puerto Príncipe buscan ahora evitar que la falta de efectivos y recursos limite nuevamente la capacidad de respuesta internacional.
El encuentro entre Bisonó y Forbin adquiere especial relevancia debido a la posición dominicana de que la solución a la crisis haitiana requiere una participación decidida de la comunidad internacional, particularmente en materia de seguridad y estabilización institucional.
Con el mandato de la GSF acercándose a su fecha de vencimiento, República Dominicana y Haití concentrarán esfuerzos diplomáticos en conseguir tanto su renovación como el despliegue completo de los efectivos autorizados, mientras la violencia de las pandillas continúa representando uno de los principales desafíos para la estabilidad haitiana y la seguridad regional.
