Santo Domingo.– En la historia política dominicana han pasado presidentes técnicos, diplomáticos y de discursos solemnes. Sin embargo, pocos lograron conectar con la gente desde la espontaneidad como lo hizo Hipólito Mejía.
Mucho antes de la llegada de TikTok, los reels de Instagram o los memes de WhatsApp, el exmandatario ya dominaba el arte de la frase improvisada, la respuesta sin filtros y los comentarios que rápidamente se convertían en conversación nacional.
Cada encuentro con la prensa podía transformarse en una mezcla entre discurso presidencial, tertulia popular y humor improvisado, convirtiendo a Hipólito en una de las figuras más mediáticas y comentadas de la política dominicana contemporánea.
Su estilo directo, campechano y coloquial rompió con la imagen tradicional del político distante y excesivamente protocolar. Para muchos seguidores, esa autenticidad fue precisamente una de las razones que fortaleció su conexión con sectores populares y rurales del país.
Expresiones como “llegó Papá”, sus ocurrencias frente a periodistas y sus respuestas espontáneas marcaron una etapa política donde la figura presidencial también se convirtió en fenómeno cultural y mediático.
Analistas consideran que Hipólito entendió antes que muchos dirigentes el valor político de la cercanía emocional con la población, aunque en ocasiones sus declaraciones también generaron controversias y críticas por el tono utilizado.
Años después de haber salido del poder, el exgobernante continúa siendo una figura con alto impacto mediático y político, manteniendo presencia constante en debates nacionales y dentro del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM).