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RESUMEN
SANTO DOMINGO.- Tras tres décadas bajo prisión por la muerte del niño José Rafael Llenas Aybar, este martes Mario Redondo Llenas salió de la cárcel de Najayo y de inmediato ofreció sus primeras declaraciones públicas, en las cuales dijo estar profundamente arrepentido por el hecho cometido.
“Hoy al cumplir una condena de 30 años me presento ante ustedes con tres ideas esenciales:arrepentimiento, respeto y vocación de servicio”, expresó el excarcelario en una carta leída ante decenas de periodistas que cubrieron su salida del penal.
A seguidas agregó: «lo primero que quiero expresa es mi arrepentimiento profundo, no es algo nuevo en mi, cada día frente a Dios pido perdón, así lo he hecho durante todos estos años, esta es la única herramienta que me ha permitido llevar la carga de conciencia por los hechos que cometí».
Acompañado de un hijo procreado mientras guardaba prisión, Redondo Llenas también pidió perdón a su familia, la cual dijo fue víctima directa de sus hechos, al igual que a la sociedad «afectada por mi comportamiento».
Asimismo, expresó su respeto por el dolor causado, por quienes sufrieron las consecuencias de sus actos, por las instituciones y por la sociedad, «que legitimamente exigió justicia».
Vocación de servicio
Al referirse a su vocación de servicio, mostró su esperanza de que el tiempo vivido, lo aprendido, lo pensado y lo practicado en los centros donde guardó prisión no haya sido en vano.
Agregó que lo que hoy siente no se manifiesta con palabras y lo que el proceso ha construido en él será manifestado con su conducta «que a partir de ahora intentaré que sera la manifestación concreta del compromiso de ayudar a reparar el daño causado apoyando los privados de libertad en su proceso de reeducación».
Puntualizó que durante estas tres décadas, su vida ha estuvo marcada por el esfuerzo constante de transformación, resaltando su participación en en procesos educativos desde la alfabetización hasta el nivel universitario, estudiante facilitador y como guía de sus compañeros.
También trabajó en proyectos agrícolas, «donde encontré sentido en el trabajo productivo, fui testigo de la evolución del sistema penitenciario y del impacto de la educación dentro de él y completé estudios en derecho y formación técnica agropecuaria».
Dijo estar consciente en que dada de esto borra el daño causado, «pero sí evidencia que el tiempo puede ser utilizado para construir, para reflexionar y para cambiar».
Sobre el crimen
De acuerdo con el orden cronológico del hecho, todo inició el 3 de mayo de 1996 con la desaparición del niño José Rafael Llenas Aybar, de 12 años, quien supuestamente engañado por su primo Redondo Llenas salió de su residencia en Santo Domingo para una supuesta exhibición de motocicletas, según informó la madre del menor, Ileana Aybar, quien habría sido contactada por el matador para “pedirle permiso”.
Proceso judicial
El 4 de mayo el menor fue hallado en el referido arroyo, envuelto en cinta adhesiva, dando paso a la investigación judicial iniciada el 5 de mayo, cuando fueron arrestados los dos hombres.
Entre mayo y junio, el caso adquiere una enorme cobertura mediática, por la brutalidad del crimen y la relación familiar entre la víctima y victimario.
La investigación experimentó diversas situaciones, como contaminación de la escena del crimen, pérdida de evidencias, como ropa y objetos, y una autopsia realizada en condiciones inadecuadas.
Entre 1996 y 1997 se inició uno de los juicios más seguidos en la historia del país, donde incluso surgieron presuntas menciones de culpabilidad contra Luis Ángel Palma de la Calzada y Martín Ángel Palma Meccia, familiares de la entonces embajadora de Argentina, pero lograron evitar el proceso judicial amparados en la inmunidad diplomática.
En enero de 1997, Redondo Llenas y Moliné Rodríguez fueron condenados a 30 años de prisión por asesinato premeditado.
Dos años más tarde, en 1999, la pena de Moliné Rodríguez fue reducida a 20 años, al considerarlo coautor del crimen.
Siete años después, el 26 de septiembre de 2006, la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia dejó como definitiva la condena de 30 años contra Mario José Redondo Llenas y de 20 años contra Juan Manuel Moliné Rodríguez. Asimismo, se ordenó el pago de una indemnización de RD$5 millones a cada uno de los padres del menor.
Moliné Rodríguez, en 2007 y 2009 solicitó libertad condicional, pero la misma fue rechazada en ambas ocasiones.
