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RESUMEN
Editorial del periódico Sin Cortapisa
La más reciente encuesta nacional de CID Latinoamérica, realizada el 29 de septiembre de 2025, confirma un dato que ya se percibía en el ambiente político: el Partido Revolucionario Moderno (PRM) se mantiene como la principal fuerza política de la República Dominicana, con un sólido 51 % de preferencia entre los ciudadanos que manifestaron afinidad partidaria.
Muy por detrás se sitúan el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con 24 % y la Fuerza del Pueblo (FP) con 22 %, mientras que el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) apenas registran 2 % y 1 %, respectivamente.
Un escenario de hegemonía política
Este resultado refleja una clara consolidación del oficialismo, que duplica en respaldo a las principales fuerzas de oposición, estableciendo un escenario de hegemonía política pocas veces visto desde el retorno a la democracia. El PRM no solo lidera en cifras, sino que ha logrado mantener una conexión efectiva con amplios sectores sociales, en un contexto económico, político y comunicacional complejo.
Desafíos de la oposición y responsabilidad del oficialismo
Para la oposición, estos números representan un llamado a la autocrítica y a la reorganización estratégica, si desean convertirse en una alternativa real de poder. Tanto el PLD como la Fuerza del Pueblo enfrentan el reto de renovar liderazgos, redefinir discursos y reconectar con un electorado que hoy los percibe lejanos o fragmentados.
Por su parte, para el PRM y el gobierno del presidente Luis Abinader, este respaldo implica una gran responsabilidad política y social: mantener la confianza ciudadana a través de resultados tangibles, buena gestión y un liderazgo coherente que no caiga en el triunfalismo.
Un nuevo equilibrio político
La encuesta de CID Latinoamérica no es solo una fotografía momentánea, sino un indicador de la reconfiguración del mapa político dominicano, donde un partido oficialista concentra la mayoría de simpatías mientras la oposición busca redefinirse.
En este nuevo contexto, la gobernabilidad, la transparencia y la visión estratégica serán factores determinantes para consolidar —o disputar— ese liderazgo en los próximos años.
