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Central Romana un poder “esclavizador” protegido por la justicia y el sector empresarial

La Romana.-El Central Romana Corporation cuenta con la protección de gobiernos, justicia, sector empresarial, político y hasta eclesiástico, lo que hace su poder “esclavizador” más fuerte  teniendo un imperio más grande que el Fidel Castro les desbarató en Cuba.

Cuando Fidel Castro y sus guerrilleros triunfaron en Cuba en su lucha contra la tiranía, el abuso, la riqueza en manos de unos cuantos que mantenían sumida en la ignorancia, la corrupción y la explotación al pueblo, ahí, en ese escenario de injusticia contra los cubanos  estaba la propiedad de los Fanjul en Cuba, dueño de una de las mayores extensiones de plantaciones de caña y de ingenios.

La revolución triunfante, con Fidel Castro a la cabeza, nacionalizó todas las propiedades de los Fanjul en Cuba. Ahí estaba el imperio de las dos grandes fortunas azucareras de la isla, también, entre otras propiedades, dos edificios construidos a principios del siglo XX en La Habana que simbolizaban la grandiosidad de esta dinastía empresarial.

En EEUU iniciaron, constituyeron con todas las facilidades que les daban los americanos a los desertores de la revolución una nueva compañía familiar azucarera en Florida. Se revela que una de cada tres cucharadas de azúcar consumidas actualmente en Estados Unidos procede de los establecimientos Fanjul.

Su llegada al Este de la Republica Dominicana

Exiliado en Estados Unidos, quería llegar Alfonso Fanjul a Republica Dominicana, lo más parecido a su tierra cubana, y logra su deseo en 1980 o a mediano de los 80’.

El Este es de ellos, poseen el 70 por ciento de la tierra de esa parte de la Republica Dominicana, uno se impacta del mar de cañas de azúcar que la inundan y parece que hubieran estado ahí toda la vida.

Son grandes extensiones de plantaciones titularidad de una gran corporación: Central Romana, que paso a paso, ha ido transformando la vegetación del Este dominicano en grandes extensiones verdes de caña de azúcar.

Central Romana ha desarrollado una diversificación de actividades, especialmente en el sector turístico e inmobiliario, zonas francas y aeropuerto, ganadería y la industria alimenticia, hasta la producción de químicos, materiales de construcción y hierro.

Se revela que emplean directamente a más de 25,000 personas.

Casa de Campo es un exclusivo lugar de millonarios de todo el mundo. Donde se dan cita famosos expresidente de Estados Unidos, artistas, políticos, empresarios, etc.

Explotación, miseria y esclavitud, la misma que mando a parar Fidel en Cuba y por la que les expropió su imperio comercial y se fueron exiliado a Miami.

Esas situaciones uno la vez, más cuando uno observa y es testigo de las condiciones en las que viven los trabajadores de Central Romana, hay que empezar por distinguir entre quienes residen casas de block y quienes viven en casas de lata, o entre quienes son poseedores de “piso” o se sostienen directamente en la tierra del campo.

Esas casas con baños compartidos, las proporciona Central Romana, a quien hay que pagarle por el arrendamiento de las mismas, así como que la empresa decide en qué colmado se compra y establece los precios de los productos, a la vez que, por supuesto, los salarios y horarios de trabajo. Los esclavos de antaño al menos tenían techo y comida. Los esclavos de Central Romana han de pagarlos.

Así hablan los Fanjul de “asumir una gran responsabilidad y un gran compromiso con la comunidad de esta región y con todo el pueblo dominicano”.

Pero que contraste, porque esas palabras, ni su vida de lujos, ni sus privilegios del estado, ni el poseer el 70 por ciento de las tierras del Este, lo han sensibilizado para ayudar, poner a vivir dignamente a sus trabajadores, ni a las familias pobres de la provincia, su crecimiento no ha dado para sacar, o paliar, la pobreza a los habitantes de la zona, más aún cuando se es testigo de las condiciones en las que viven los trabajadores de su Central Romana.

Si se ha de narrar las construcciones en las que habitan, cuyos moradores denominan hogar, hay que empezar por distinguir entre quienes residen casas de block y quienes viven en casas de lata, o entre quienes son poseedores de “piso” o se sostienen directamente en la tierra del campo.

Les despojaron de su dignidad, de su techo y de su seguridad. Y su acción quedó impune. Y aunque los vecinos y la población del Seibo se movilizaron y manifestaron acompañados y capitaneados de Radio Seibo, aunque se comunicó a las autoridades, la acción de Central Romana quedó impune.

Ese es el clamor de esos misioneros…

 Indican que “en un país donde no existe ni el derecho a la asistencia jurídica gratuita ni la separación de poderes, ser pobre e iniciar acciones legales frente a una multinacional que sacia de azúcar a todo un país como los Estados Unidos de América, es ciencia ficción. A no ser, claro está que desde otros viejos mundos les apoyemos jurídica y económicamente”.

Las personas desalojadas no cuentan con abogados que les defiendan ante los tribunales, no pueden pagarles. Como tampoco pueden pagar los “sobres” que deben recibir los jueces, alguaciles o fiscales para que el caso avance.

Irónicamente, el Central Romana, en el Pacto Global ante las Naciones Unidas ha asumido responsabilidad de hacer conciencia social del empresariado, participando en talleres, conferencias, responsabilidad en proyectos comunitarios, respetar y hacer respetar los derechos humanos, la libertad de asociación, erradicar la discriminación y el trabajo forzoso y el trabajo infantil, trabajar contra la corrupción, entre otros.

 

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