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El Derecho de Pernada en República Dominicana

Por: Daygorod Fabián Sánchez

Lus Primae Noctis, es la expresión latina para lo que conocemos como el DERECHO DE PERNADA.

Una práctica efectuada en tiempos antiguos, donde los señores feudales, denominados nobles, tenían la autoridad de sostener relaciones sexuales con las futuras esposas de sus siervos, primero que sus siervos.

Ésta práctica fue degenerando en que las sirvientas de las casas de esos señores también debían, incluido en el contrato de trabajo, sostener relaciones sexuales con ellos. Más adelante esto fue concebido como un abuso de autoridad y sexual a la vez.

El Derecho de Pernada fue enfrentado, en el caso de México, por Pancho Villa.

Los Hacendados tenían la obligación de pagar los gastos de la boda, de los campesinos bajo su tutela. A cambio las hijas de las campesinas, las o la deseada por el Patrón debía ser entregada para ser desvirgada por éste.

En caso de no ser entrega, la hija campesina deseada por el patrón, debía ser prestada para usos sexuales por un tiempo limitado.

En el año 1910, en Chile, Alejandro Venegas (Profesor y Escritor Chileno), denunció esta práctica (Derecho de Pernada) señalando a Miguel Cruchaga Montt, quien era congresista y usaba un discurso amenazante para que se reconociera, como legal, este derecho.

Igualmente denunció a los Gobernadores (Sería el equivalente a un Senador o Diputado) actual y subdelegados (sería el equivalente a un alcalde o Sindico en República Dominicana) los cuales para nombrar o emplear a las profesoras del nivel primario exigían el cumplimiento de famoso DERECHO DE PERNADA.

De hecho, Pedro Gandulfo (1920), dirigente importante de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), denunció en ocasiones reiteradas que las estudiantes de magisterio, para poder acceder al empleo se veían obligadas a la ejecución de este derecho, de parte de los Gobernadores y los subdelegados.

En el caso de República Dominicana

Según el Escritor y Periodista Argentino Tomás Eloy Martínez, Trujillo efectuada esta práctica medieval de forma muy cotidiana.

Existen testimonios de sobrevivientes de la época que lo confirman.

Según Martínez sucedía lo siguiente:

“El dictador y sus hijos ejercían el medieval derecho de pernada. En centenares de casos, el Chivo (Trujillo) y su heredero Ramfis tomaban las esposas e hijas de dominicanos como si fueran botines inseparables del poder”

“No necesitaban llevarlas a campos de concentración o cámaras de tormento, como sucedió en otros países décadas después”

“Por terror o por adulación, muchas veces las mujeres eran entregadas voluntariamente”

En la actualidad

Actualmente existen serias denuncias de políticos, funcionarios y aspirantes a cargos electivos que exigen tener sexo con una mujer, no importando su preparación académica, para poder darle acceso a un puesto de trabajo.

Ojalá ésta práctica desaparezca.

 

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