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Empresas tecnológicas sellan junto al Papa Francisco un histórico llamado por una “inteligencia artificial humanística”

La 26° Asamblea de la Pontificia Academia para la Vida (PAV), encabezada por el Papa Francisco en la ciudad del Vaticano, finalizó con un histórico llamamiento y la firma de un compromiso ético para “humanizar la inteligencia artificial”. El acuerdo fue sellado por el miembro titular de la academia global, el doctor en Filosofía Fishel Szlajen, junto al presidente de Microsof, Brad Smith, el vicepresidente de IBM, John Kelly III, el titular del Parlamento Europeo David Sassoli, el director de Oficina de la ONU para la Alimentación y Agricultura, Qu Dongyo y Monseñor Vincenzo Paglia.

Szlajen fue el primer rabino nombrado miembro titular de la PAV, que nuclea setenta de los más destacados académicos interdisciplinarios en bioética de todo el mundo. El especialista y director de AMIA Cultura participó del mencionado cónclave, cuyo tema fue la inteligencia artificial, ética, ley y salud, y deslizó algunas claves sobre el alcance del histórico debate auspiciado por el Papa Francisco:

— ¿A qué se llama Inteligencia Artificial (IA)?

— Si bien no hay unanimidad en la definición conceptual de IA, existe una descriptiva basada en el uso de tecnología automatizando labores que realizadas por humanos, requieren inteligencia. La diferencia con la mera automación es la funcionalidad no necesariamente repetitiva de una misma tarea, sino incluyente de algoritmos pudiendo establecer patrones. Luego, si bien los automatismos no son un desarrollo tecnológico nuevo, si lo son las cuestiones éticas y dilemas ante la aplicación de los programas que constituyen la denominada IA.

Rome Call for AI Ethics es un compromiso para trabajar juntos en promover el avance ético de la IA, según lo definido por 6 principios:

Transparencia: en principio, los sistemas de IA deben ser explicables;

Inclusión: se deben tener en cuenta las necesidades de todos los seres humanos, para que todos puedan beneficiarse y se les ofrezca a todos los individuos las mejores condiciones posibles para expresarse y desarrollarse, fomentando la participación social e incluyendo a los más vulnerables;

Responsabilidad: quienes diseñan y despliegan el uso de IA deben proceder con responsabilidad y transparencia, teniendo en el centro el bien de la humanidad y con un enfoque sostenible;
Imparcialidad: no crear ni actuar de acuerdo con prejuicios o discriminación, salvaguardando así la equidad y la dignidad humana;

Confiabilidad: los sistemas de IA deben poder funcionar de manera confiable;
Seguridad y privacidad: los sistemas de inteligencia artificial deben funcionar de forma segura y respetar la privacidad de los usuarios.

“La primera firma de este llamado no es una culminación, sino un punto de partida para un compromiso que parece aún más urgente e importante que nunca. Unirse a esta iniciativa implica un compromiso para las industrias que lo firman, que también tiene relevancia en términos de costos y contribución industrial para desarrollar y distribuir sus productos”, señaló el arzobispo Vincenzo Paglia, Presidente de la Academia Pontificia para la Vida.

El Papa Francisco ha mostrado su preocupación e interés en este tema desde hace ya bastante tiempo, habiéndose reunido en varias oportunidades con representantes de diferentes firmas tecnológicas para discutir sobre la inteligencia artificial.

Fuente: El Comercio

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