Salud

Las enfermedades que no se ven y que se reflejan en la piel

Santo Domingo.- De todos los órganos del cuerpo, la piel es el más versátil, siendo el único órgano que está directa y constantemente expuesto al medio externo protegiéndonos del frío, del calor y de todas las agresiones medioambientales.

Se repara e hidrata a sí misma, elimina toxinas de nuestro organismo y tiene muchas otras complejas funciones inmunológicas. Eso sin tomar en cuenta la importancia que actualmente tiene la piel en nuestra imagen social.

La doctora Michelle Herrera, especialista en Dermatología Cosmética de Medical Laser Center, indica que la piel es un reflejo de “nuestro estado de salud y de lo que ocurre dentro del organismo, donde los cambios en la coloración y aspecto pueden ser las primeras señales de que algo no está funcionando bien”.

Asegura que hay ciertos signos que pueden indicar que algo en el cuerpo no marcha adecuadamente.

Oscurecimiento en el cuello

El oscurecimiento en el cuello puede estar relacionado con trastornos de resistencia a la insulina y a diabetes; por ejemplo, la presencia de estas lesiones recibe el nombre de Acantosis Nigricans y pueden también observarse en otras áreas del cuerpo como axilas y región inguinal.

Piel pálida

Michelle Herrera explica que una piel pálida puede ser indicio de anemia, en estos casos puede acompañarse de palidez en mucosas y uñas, y también puede indicar hipotiroidismo.

Coloración amarillenta

Al amarillo en la piel se le denomina ictericia y se relaciona a enfermedades causadas por aumento en la bilirrubina, lo que sugiere enfermedades hepáticas o de las vías biliares.

Pero no todos los casos de piel y ojos amarillos son enfermedades; un mínimo porcentaje de la población tiene piel y ojos amarillos sin ser patológico y se le conoce como enfermedad de Gilbert.

Tez azulada

La piel amoratada o azulada indica cianosis, que quiere decir poco oxígeno en la sangre. Se puede relacionar con problemas del corazón o de los pulmones.

También pueden ser otros síntomas, como fatiga y dificultad para respirar.

Piel enrojecida

El rubor, ese enrojecimiento transitorio del rostro (y, a veces, también de cuello, orejas y parte superior del tórax) puede deberse simplemente a ansiedad, pero también ser un signo de una enfermedad de la piel llamada “rosácea” o ser el rubor climatérico (menopausia), o estar provocado por algunos fármacos.

La presencia de un “rash malar” (en forma de ala de mariposa) puede ser la primera manifestación del lupus eritematoso sistémico.

Lesiones en párpados

Se visualizan como pequeñas formaciones amarillentas alrededor de los párpados, aunque también pueden encontrarse en otras áreas de la piel.

Se les conoce médicamente como “xantelasmas”; la presencia de estas lesiones hacen sospechar en alteraciones del colesterol y cirrosis biliar.

Piel muy seca

Aunque la mayoría de los casos de piel seca se relacionan con poca hidratación de la misma, indica Herrera, los casos muy extremos pueden deberse a hipotiroidismo; este trastorno produce piel fría y muy seca, mientras que en el hipertiroidismo la piel suele estar sudorosa y caliente.

También puede ser un síntoma de anemia y enfermedad renal.

Exceso de vellos

“El exceso de vello facial o en áreas que comúnmente no debería tenerlos, puede indicar trastornos hormonales u ováricos como síndrome de ovario poliquísticos, aunque no todos los casos se relacionan a algún tipo de trastorno”, expresa la especialista en Dermatología Cosmética.

Herrera aconseja estar alertas a cambios o alteraciones de la piel y visitar al dermatólogo.

 

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