EconomíaGeneralNacional

Economía dominicana crece seis veces bajo la gestión de Héctor Valdez Albizu y mantiene estabilidad durante los gobiernos de Luis Abinader: pasa de US$22 mil millones a más de US$140 mil millones


Escuchando artículo…

0:00 / 0:00


Santo Domingo.– La economía dominicana ha experimentado una profunda transformación durante las últimas dos décadas, período en el que el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, ha desempeñado un papel central en la conducción de la política monetaria, particularmente durante los gobiernos del presidente Luis Abinader, marcados por la pandemia, la inflación internacional y los posteriores esfuerzos de recuperación y estabilización.

Desde que Valdez Albizu asumió por segunda ocasión la Gobernación del Banco Central en agosto de 2004, el Producto Interno Bruto (PIB) nominal de República Dominicana pasó de alrededor de US$22 mil millones a US$127,861 millones al cierre de 2025, mientras que a junio de 2026 ya superaba los US$140,700 millones, de acuerdo con las cifras oficiales citadas en el análisis.

En términos reales, la economía también registra una expansión significativa, con un crecimiento promedio anual cercano al 5 % durante el período y un crecimiento acumulado próximo al 180 %, lo que supone que la producción real de bienes y servicios prácticamente se ha triplicado.

Abinader y la continuidad de la política monetaria

Durante las dos administraciones del presidente Luis Abinader, la política monetaria del Banco Central ha tenido que responder a algunos de los mayores desafíos económicos de los últimos años.

La llegada de la pandemia de COVID-19 encontró al país ante la necesidad de preservar la liquidez, evitar una paralización del crédito y sostener el aparato productivo. Posteriormente, la economía dominicana enfrentó el incremento internacional de los precios de alimentos y combustibles y una ola inflacionaria que afectó a prácticamente todas las economías del mundo.

Ante ese escenario, el Banco Central implementó medidas de estímulo y posteriormente inició un proceso de endurecimiento monetario para contener las presiones inflacionarias.

Uno de los instrumentos utilizados durante la pandemia fue la liberación de recursos por más de RD$215 mil millones, equivalente a alrededor del 5 % del PIB, mediante mecanismos como la liberación del encaje legal y facilidades de liquidez destinadas a hogares, mipymes y sectores productivos.

Estas medidas contribuyeron a preservar el flujo de crédito durante la emergencia y fueron seguidas por una recuperación económica que llevó a República Dominicana a registrar un crecimiento del 12.3 % en 2021, uno de los mayores desempeños económicos del mundo durante ese año.

Del estímulo a la lucha contra la inflación

El escenario cambió posteriormente con el fuerte aumento de la inflación internacional.

Cuando las presiones inflacionarias alcanzaron niveles cercanos al 10 %, la autoridad monetaria inició un proceso de incremento de la Tasa de Política Monetaria, que llegó hasta 8.50 %, con el objetivo de moderar las presiones sobre los precios y evitar un desanclaje de las expectativas.

El proceso permitió posteriormente reducir la inflación y crear las condiciones para una normalización gradual de las condiciones financieras.

El esquema de metas de inflación, adoptado por el Banco Central en 2012, constituye uno de los principales cambios institucionales de la política monetaria dominicana. El mecanismo establece una meta de inflación de 4 %, con un margen de tolerancia de más o menos un punto porcentual.

La inflación promedio durante el período analizado ronda el 4.8 % anual y, bajo el esquema de metas, se ha mantenido dentro del rango establecido durante la mayoría de los años.

En 2024, la inflación cerró en 3.35 %, mientras que en 2025 permaneció dentro del rango establecido por la autoridad monetaria.

Reservas internacionales superan los US$13 mil millones

Otro de los indicadores que refleja el fortalecimiento de la posición externa dominicana es el nivel de las reservas internacionales.

En 2004, las reservas del país se encontraban en niveles considerablemente menores. Actualmente superan los US$13 mil millones, equivalentes a más del 10 % del PIB y cerca de cinco meses de importaciones, de acuerdo con las cifras citadas.

Este nivel de reservas proporciona un mayor margen de maniobra para enfrentar choques externos y contribuye a la estabilidad del mercado cambiario.

Durante los últimos años, además, el peso dominicano ha mantenido una trayectoria de depreciación gradual, con períodos de apreciación, mientras el mercado cambiario ha mostrado capacidad para absorber diferentes shocks externos.

Un sistema financiero con mayor fortaleza

El desempeño de la política monetaria ha estado acompañado por el fortalecimiento del sistema financiero dominicano, que actualmente presenta niveles importantes de solvencia y una morosidad relativamente baja.

La estabilidad del sistema bancario constituye uno de los elementos que han permitido que la economía pueda enfrentar períodos de turbulencia internacional sin experimentar una crisis financiera como la registrada a comienzos de la década de 2000.

Precisamente, la crisis financiera de 2003-2004 fue una de las principales pruebas enfrentadas por Valdez Albizu tras regresar a la Gobernación del Banco Central.

En aquel momento, el país sufrió una fuerte depreciación cambiaria, elevada inflación y una profunda pérdida de confianza producto del colapso de varias entidades financieras.

La estabilización posterior permitió reconstruir las reservas, recuperar la confianza y sentar las bases para una nueva etapa de crecimiento.

Reconocimiento internacional

La gestión de Valdez Albizu también ha recibido reconocimientos internacionales.

La revista Global Finance lo ha incluido entre los gobernadores de bancos centrales mejor evaluados en sus clasificaciones internacionales, mientras que Pan Finance lo ha reconocido como Gobernador de Banco Central del Año para Latinoamérica.

Estos reconocimientos se suman a la valoración que distintos organismos internacionales han realizado sobre la estabilidad macroeconómica alcanzada por República Dominicana.

La permanencia de Valdez Albizu y la confianza institucional

La prolongada permanencia de Valdez Albizu al frente del Banco Central también ha generado debate dentro y fuera del país.

No obstante, durante su trayectoria ha trabajado bajo administraciones de diferentes partidos y presidentes con visiones políticas distintas, manteniendo la conducción de la política monetaria como una función esencialmente institucional.

Durante los gobiernos de Luis Abinader, esa continuidad ha coincidido con una de las etapas económicas más complejas de las últimas décadas: primero la emergencia sanitaria, luego la recuperación acelerada y posteriormente el combate a la inflación internacional.

El desafío ahora consiste en preservar la estabilidad alcanzada, sostener el crecimiento cercano a su potencial y continuar fortaleciendo la institucionalidad monetaria.

El reto pendiente: recapitalización del Banco Central

A pesar de los avances, permanece pendiente uno de los principales desafíos estructurales de la autoridad monetaria: completar la recapitalización del Banco Central y avanzar en la reducción definitiva del déficit cuasifiscal asociado a la crisis bancaria de 2003.

La estabilidad monetaria, el fortalecimiento de las reservas internacionales, el crecimiento económico y la capacidad de respuesta ante crisis han colocado a la República Dominicana en una posición más sólida para enfrentar los retos futuros.

En ese contexto, la trayectoria de Héctor Valdez Albizu al frente del Banco Central se convierte en uno de los elementos centrales para entender la evolución de la economía dominicana desde 2004 y, particularmente, la respuesta de la política monetaria durante los gobiernos del presidente Luis Abinader.

 

Botón volver arriba