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RESUMEN
San Francisco de Macorís. -En medio del dolor, portando globos blancos y azules, fueron sepultados el pasado sábado los restos del niño Maikel Emil Castro Álvarez, supuestamente ahogado en un Centro de Atención a la Primera Infancia (CAIPI), ubicado en el sector Pueblo Nuevo de San Francisco de Macorís, de la provincia Duarte.
Medios locales, reportaron como la madre del menor de casi dos años, asegura que su vástago presenta golpes y no tenía agua.
“En el Caipi dijeron que él se ahogó y no tiene agua, mi hijo tiene un golpe me lo mataron en el Caipi”, dijo en medio de lágrimas.
A través de un comunicado, el Instituto Nacional de Atención a la Primera Infancia (Inaipi), informó que investigan las circunstancias de la tragedia, al tiempo de asegurar que cuando se tengan los resultados valorarán las responsabilidades y consecuencias.
“Se investigan las circunstancias de esta lamentable tragedia y garantizamos que una vez se obtengan los resultados, velaremos porque se establezcan las responsabilidades y consecuencias correspondientes”, informaron.
Se recuerda que el niño murió el pasado 02 de septiembre en circunstancias aún no esclarecidas.
El Infante fue sepultado en el cementerio Las Mercedes de San Francisco de Macorís, provincia Duarte, el niño Maikel Esmil Castro Álvarez, de un año y 10 meses, tras la sepultura, ya en el hogar familiares conversaron y pronunciaron palabras de marcado dolor y desconsuelo por la pérdida de quién aseguran era la alegría de la familia.
Sus padres Kaileny Álvarez y Manuel Castro, quienes están devastados por la pérdida trágica de su hijo más pequeño de tres procreados como pareja, lamentaron lo que consideran se trató de una negligencia del personal de servicio del Caipi Pueblo Nuevo.
«Me duele el alma, yo siento que no me cuidaron mi hijo, porque fue un descuido, si me le hubieran puesto atención mi hijo no estaría muerto. Yo no descuidaba mi hijo en mi casa, desde que me levantaba desconectaba la nevera, mi hijo nunca se me cayó de la cama, porque hasta almohadas le ponía», expresó en llantos la madre del infante.
Agregó que «cuando me llamaron me dijeron que mijo había tenido un inconveniente nunca pensé que era que me lo habían dejado morir, porque se supone que ahí estaba bien cuidado. Lo que más me duele es que yo cuidaba mi hijo y ellos no me lo pudieron cuidar».
Otros parientes del menor pidieron investigación transparente sobre la muerte.
«Ellos llamaron que fueran, que el niño murió supuestamente ahogado en una cubeta de agua, ellos si una persona lleva un niño para irse a trabajar», señaló Carlino Antonio Álvarez Monegro, abuelo del niño.
«Yo no juzgo a ninguno, porque nadie quiere hacerle daño a nadie siquiera a un niño», expresó Oneida, una tía.
«Esas personas no hubieran querido que eso pasara, pero sí queremos que se investigue, estamos muy agradecidos hemos recibido mucho apoyo», dijo Oneisi Álvarez, familiar.
La madre del menor labora como cajera de un lavadero de vehículos, mientras que el padre se desempeña como delivery de comida rápida por aplicaciones. Explicaron que utilizaban los servicios de cuidados del menor para poder cumplir con sus empleos y sustentar la familia.

