
Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
Washington / Caracas.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado una visión crítica sobre la nacionalización de la industria petrolera venezolana, un proceso iniciado en 1976 durante el primer gobierno del entonces presidente Carlos Andrés Pérez, al asegurar que Venezuela “les quitó” los derechos petroleros a empresas estadounidenses y que ahora pretende recuperarlos.
Las declaraciones del mandatario estadounidense han reavivado el debate sobre los orígenes y consecuencias de la nacionalización petrolera, considerada uno de los hitos más importantes de la historia económica venezolana.
El historiador Tomás Straka cuestionó la interpretación de Trump, calificándola como “muy mal informada”, y recordó que la nacionalización se llevó a cabo conforme al marco legal venezolano, mediante la creación de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), empresa estatal que asumió los activos de las compañías extranjeras que operaban en el país.
Straka explicó que, lejos de cerrarse totalmente a la inversión internacional, Venezuela reabrió su mercado petrolero en la década de los noventa, permitiendo el regreso de empresas extranjeras a través de convenios y asociaciones estratégicas.
Sin embargo, con la llegada al poder del expresidente Hugo Chávez, se profundizó el control estatal sobre el sector, prohibiendo que las empresas extranjeras operaran de manera independiente y obligándolas a conformar empresas mixtas con PDVSA como socio mayoritario.
Como consecuencia de estas medidas, el Estado venezolano expropió activos de compañías como ExxonMobil y ConocoPhillips, las cuales rechazaron las nuevas condiciones impuestas por el gobierno, dando paso a prolongados litigios internacionales.
En la actualidad, el gobierno del presidente Nicolás Maduro sostiene que Estados Unidos busca apropiarse de los recursos energéticos venezolanos, una acusación que se enmarca en el prolongado conflicto político y económico entre ambos países.
Para Straka, Venezuela sigue siendo estratégica para la geopolítica estadounidense, debido a su condición de importante exportador de petróleo. No obstante, subrayó que Estados Unidos nunca ha tenido derechos sobre el subsuelo venezolano, ya que, conforme a la tradición legal hispánica, los recursos naturales pertenecen al Estado.
