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#VIDEO “¡Entren todos, coño!”: El episodio que marcó la carrera política de Ramón Alburquerque


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Santo Domingo. – El 26 de enero de 1999 quedó grabado en la historia política dominicana como la fecha en que el entonces presidente del Senado, Ramón Alburquerque, protagonizó un episodio que marcaría para siempre su carrera pública.

Ese día, Alburquerque llegó acompañado de varios senadores del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) a la sede de la Liga Municipal Dominicana con el propósito de verificar el proceso interno que allí se desarrollaba. Sin embargo, el entonces jefe de la Policía Nacional, general José Aníbal Sanz Jiminián, le negó la entrada.

Lo ocurrido después desató tensión institucional: un forcejeo en la puerta, discusiones y la recordada frase que inmortalizó el momento:

“¡Entren todos, coño!”

Un hecho polémico

En las imágenes, difundidas ampliamente en la época, se observa la participación de figuras como Andrés Bautista y el fallecido senador Darío Gómez. Para algunos, el gesto de Alburquerque fue una muestra de firmeza; para otros, un acto de impulsividad y abuso de poder.

La trayectoria académica

Más allá de la controversia, Alburquerque es considerado uno de los políticos dominicanos con mayor preparación académica. Es ingeniero químico, con maestrías en ciencia de los materiales, planificación energética y estudios económicos internacionales, además de una reconocida labor como docente universitario y defensor de temas técnicos y estratégicos en la política.

Consecuencias políticas

No obstante, este episodio se convirtió en un lastre para sus aspiraciones presidenciales. A pesar de haber ocupado cargos de gran relevancia en el Estado, nunca logró consolidarse como candidato presidencial viable, en gran medida por la imagen de confrontación que le dejó este acontecimiento.

Una lección histórica

La política dominicana enseña que, en ocasiones, una sola escena puede definir el destino de toda una carrera pública. El grito de “¡Entren todos, coño!” quedó inscrito como símbolo de ese dilema entre la firmeza y la imprudencia que persigue a muchos líderes en la historia nacional.

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