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RESUMEN
SEÚL.– Lo que comenzó como una decepción deportiva terminó convirtiéndose en una crisis nacional. La eliminación de Corea del Sur en la fase de grupos del Mundial 2026 provocó una ola de indignación que derivó en la renuncia del seleccionador Hong Myung-bo, amenazas de muerte en su contra, protestas de aficionados y una investigación ordenada por el propio presidente del país, Lee Jae Myung.
La selección surcoreana llegó al torneo con altas expectativas gracias a una generación encabezada por Son Heung-min. Tras debutar con una victoria sobre República Checa, el equipo cayó frente a México y Sudáfrica, resultados que lo dejaron fuera de la siguiente ronda y desataron una fuerte reacción entre los aficionados.
La figura más señalada fue Hong Myung-bo, criticado por sus decisiones tácticas, especialmente por dejar en el banquillo a Son Heung-min durante buena parte del decisivo encuentro ante Sudáfrica. Sin embargo, el malestar venía de antes: desde su nombramiento en 2024 existían denuncias sobre presuntas irregularidades y favoritismo en el proceso de contratación, lo que había generado cuestionamientos contra la Asociación Coreana de Fútbol (KFA).
La presión escaló rápidamente. Miles de aficionados exigieron su salida, aparecieron carteles en su contra, se impulsaron peticiones públicas para expulsarlo definitivamente del fútbol coreano y comenzaron a circular amenazas de muerte en redes sociales, obligando a las autoridades a reforzar su seguridad. Incluso, Hong abandonó Corea del Sur y viajó a Estados Unidos por razones de seguridad, según medios internacionales.
En medio de la crisis, el presidente Lee Jae Myung rompió con la tradición de mantener distancia de los asuntos deportivos y lanzó una dura crítica contra la dirigencia del fútbol nacional.
«No solo estoy sorprendido, estoy completamente desconcertado», expresó el mandatario, quien atribuyó el fracaso a decisiones basadas en favoritismos y no en la capacidad profesional. Además, ordenó al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo abrir una investigación para determinar responsabilidades y proponer reformas que eviten una situación similar en el futuro.
Horas después, Hong Myung-bo anunció su renuncia en una rueda de prensa, asumiendo toda la responsabilidad por la eliminación.
«Como entrenador principal, ninguna explicación puede estar por encima del resultado. Toda la responsabilidad es mía», declaró al despedirse del cargo.
El caso ha abierto un profundo debate en Corea del Sur sobre la gestión de la KFA, la transparencia en el nombramiento de entrenadores y la presión que enfrentan las figuras deportivas tras un fracaso internacional. La federación aún no ha anunciado quién asumirá la dirección técnica de la selección.
FUENTE: liryonni
