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RESUMEN
SANTO DOMINGO.– El periodista y analista político Julio Martínez Pozo denunció que aceptar esquemas de devolución del 30 % en el caso que involucra al Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) no constituye una práctica empresarial legítima, sino una participación activa en un robo al Estado dominicano.
Martínez Pozo sostuvo que ningún empresario serio puede alegar desconocimiento cuando acepta condiciones de este tipo. “Desde el momento en que usted acepta devolver un 30 %, sabe que no está haciendo un negocio, sabe que lo están invitando a un robo. Todo el que aceptó eso sabía perfectamente a lo que estaba entrando”, afirmó.
Además, cuestionó la narrativa de que los implicados actuaron dentro de un marco empresarial legítimo, señalando que el beneficio económico no puede desligarse de parámetros éticos. “El beneficio empresarial es legítimo, pero debe darse dentro de normas éticas claras. Cuando se sale de ahí, deja de ser negocio y pasa a ser delito”, subrayó.
Recordó que desde el inicio del escándalo planteó que SeNaSa opera como una empresa del Estado y que, como tal, su dirección debe regirse por criterios de eficiencia, control y resultados financieros. “Si una empresa del Estado no alcanza beneficios, hay cosas sospechosas que deben investigarse”, indicó.
Asimismo, criticó duramente la aplicación del criterio de oportunidad en favor de empresarios y funcionarios implicados, calificándolo como un mecanismo de impunidad. “Un criminal no puede salir exonerado. La ley establece reducción de pena, no borrón y cuenta nueva. Lo que se ha hecho aquí es una abierta prevaricación”, denunció.
El periodista también cuestionó los anuncios oficiales sobre supuesta recuperación de fondos, afirmando que estos procesos terminan en simples actos propagandísticos. “Después nos dirán que se devolvió algo y que recuperamos dinero. Eso no es justicia ni castigo, eso es una burla al país”, expresó.
Finalmente, Martínez Pozo advirtió que el manejo del caso SeNaSa podría convertirse en un precedente peligroso si no se aplican sanciones reales, asegurando que la persecución selectiva de la corrupción termina convirtiéndose, en sí misma, en otro acto corrupto.
