
Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
NUEVA YORK.- El presidente Luis Abinader afirmó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que la República Dominicana no busca una confrontación con Haití, pero advirtió que su Gobierno continuará adoptando las medidas que considere necesarias para proteger la seguridad y los intereses del pueblo dominicano frente a los grupos que mantienen la inestabilidad en el vecino país.
“No tenemos, ni deseamos, ni buscamos una confrontación con el pueblo haitiano, pero sí estamos enfrentando a los actores incontrolables que mantienen la inseguridad en Haití por sus intereses particulares, y que ahora conspiran también contra la estabilidad de su Gobierno y la seguridad de los recursos hídricos”, expresó el mandatario.
Abinader sostuvo que la principal responsabilidad de su Gobierno es defender los intereses de la República Dominicana, posición que, afirmó, continuará manteniendo frente a la situación que atraviesa Haití.
Abinader pide acciones internacionales para recuperar la seguridad en Haití
Durante su intervención ante la ONU, el presidente dominicano respaldó el despliegue de una misión internacional de seguridad en Haití, con respaldo de Naciones Unidas, como parte de los esfuerzos para contribuir a recuperar el orden y la seguridad en el vecino territorio.
Asimismo, reconoció los esfuerzos de Kenia por liderar la fuerza multinacional y agradeció a Jamaica y Bahamas por su participación con efectivos.
“Lo que ocurre en Haití es una ruptura del orden público por parte de elementos criminales sin ninguna reivindicación política o ideológica”, manifestó Abinader.
El mandatario también planteó la necesidad de avanzar hacia un pacto social y político que permita crear las condiciones para la celebración de elecciones libres, justas y transparentes en Haití.
La crisis haitiana debe resolverse en Haití
La República Dominicana ha reiterado ante la comunidad internacional que la crisis haitiana debe ser enfrentada dentro de Haití y con una participación internacional que produzca resultados concretos.
Desde la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, Abinader llamó a pasar de las declaraciones a acciones que permitan al pueblo haitiano recuperar la seguridad, la estabilidad y las oportunidades necesarias para construir su futuro.
El presidente dominicano ha sostenido que la República Dominicana puede colaborar, pero que la responsabilidad de solucionar la crisis corresponde fundamentalmente a Haití y a la comunidad internacional.
Cierre de la frontera y conflicto por el río Dajabón
Al referirse a las tensiones en la frontera, Abinader explicó que la situación se agravó por la construcción de un canal de trasvase en territorio haitiano, destinado a extraer agua del río Dajabón, que el Gobierno dominicano considera contrario a los tratados fronterizos entre ambos países.
Según el mandatario, desde abril de 2021 el Gobierno dominicano ha solicitado reiteradamente a las autoridades haitianas detener la construcción de la obra.
Abinader afirmó que el propio Gobierno haitiano ha señalado que el proyecto no corresponde a una obra estatal, pero que no ha logrado detenerlo debido a la crisis institucional y de seguridad que atraviesa ese país.
El presidente sostuvo además que la información disponible apunta a que el proyecto estaría relacionado con intereses de una élite económico-política que buscaría beneficiarse de la comercialización del agua a pequeños productores de la zona.
Advierten riesgos para comunidades y zonas productivas
Abinader indicó que los análisis realizados por las autoridades dominicanas señalan que la obra podría afectar el acceso al agua de cientos de familias agricultoras dominicanas y haitianas ubicadas aguas abajo.
También advirtió sobre posibles riesgos para el parque industrial CODEVI, situado aproximadamente 300 metros aguas abajo del canal, donde laboran miles de trabajadores haitianos, así como para sectores de Dajabón, en República Dominicana, y Juana Méndez, en Haití.
El mandatario agregó que la situación podría tener repercusiones sobre la Laguna de Saladillo, uno de los principales humedales de la República Dominicana.
Abinader reiteró que la posición dominicana no está dirigida contra el pueblo haitiano, sino contra las acciones y grupos que, según afirmó, representan una amenaza para la seguridad, la estabilidad y los intereses de la República Dominicana.
