Internacional

Rajoy recuerda a Puigdemont que su plazo vence este jueves

Madrid.-El Gobierno español recordó este lunes al presidente catalán, Carles Puigdemont, que le quedan tres días para evitar una posible suspensión de la autonomía de su región, y le reprochó no haber contestado a su pregunta de si declaró o no la independencia.

La peor crisis política en 40 años de democracia en España continúa profundizándose, dado el diálogo de sordos entre el gobierno de Mariano Rajoy y el ejecutivo separatista de Puigdemont.

Libertad condicionada

La batalla se libra al mismo tiempo en los tribunales, pues el jefe de la policía catalana, Josep Lluís Trapero quedó en libertad provisional tras declarar por segunda vez ante la Audiencia Nacional, acusado de sedición. A trapero le retiraron el pasaporte y tendrá que presentarse en el juzgado cada quince días. Seguirá en libertad provisional pese a que la fiscalía de la Audiencia Nacional reclamó que fuera a prisión a la espera de su juicio por sedición.

La jueza prohibió a Trapero salir del país y lo obliga régimen de presentación en el juzgado, pues sospecha que la policía catalana siguió directrices políticas y se inhibió ante el hostigamiento a la policía española de centenares de manifestantes, el 20 de setiembre frente a unas dependencias del gobierno catalán. También quedó en libertad provisional una subalterna de Trapero, Teresa Laplana, sometida a las mismas medidas cautelares.

Rajoy pide claridad

En una sesión parlamentaria confusa, Puigdemont hizo un amago de declarar la independencia al afirmar que asumía el mandato surgido del referendo inconstitucional del 1 de octubre, pero dijo que su proclamación quedaba en suspenso para permitir un diálogo con Madrid.

Rajoy le respondió con un requerimiento para que aclarara formalmente si había declarado la independencia, y le dio  plazo hasta este lunes. De esta manera, activó la primera etapa de aplicación del Artículo 155 de la Constitución, que permite al gobierno central suspender la autonomía de una región si desobedece la ley.

Luego le extendió el plazo hasta el jueves 19 de octubre, para que responda y evite la aplicación de la segunda fase del artículo 155 de la Constitución española. Solo le quedan tres días para dar una respuesta clara.

En su carta, Puigdemont eludió contestar y ofreció dos meses para dialogar. 

“El señor Puigdemont tiene una oportunidad de rectificar, de ser claro, de volver a la legalidad y de formular sus planteamientos, en donde radica la mediación en nuestro país, que es en el Congreso de los Diputados”, dijo la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría. Aparte de ella, Rajoy escribió este lunes al presidente catalán, que tiene hasta el jueves para dar marcha atrás.

“Espero que en las horas que le quedan hasta el segundo plazo… responda con toda claridad a todos los ciudadanos que la exigen y el derecho requiere”, escribió el jefe del gobierno español. Puigdemont respondió que la prioridad de su gobierno es buscar la vía del diálogo, de manera que eludió aclarar si la semana pasada declaró la independencia de Cataluña, tal como le requirió el Ejecutivo español.

Codorníu se va de Cataluña

La presión al gobierno catalán, también viene del mundo económico. Ante la incertidumbre política, del 2 al 11 de octubre 540 empresas hicieron gestiones para sacar sus domicilios sociales de Cataluña.  La última en hacerlo, este mismo lunes, fue Codorníu Raventós, empresa que desde el siglo XVI produce vino en Cataluña y es famosa por su cava, un vino espumoso que compite con el champán francés. Codorníu, se traslada a La Rioja.

“Ante la situación de incertidumbre política y jurídica en la que se encuentra sumida Cataluña, Codorníu Raventós acordó el traslado de su domicilio social desde el actual ubicado en Barcelona a La Rioja”, informó la empresa, que precisó que “se mantiene la estructura operativa de producción de todas sus bodegas, así como el total de sus empleados en sus actuales centros de trabajo”.

Codorníu presume de una historia de más de cuatro siglos y medio, que se remonta al patriarca de la saga, Jaume Codorníu, productor de vino del siglo XVI. La familia emparentó luego con otra dedicada igualmente a la viticultura, los Raventós, y en 1872 sus bodegas dieron con la fórmula del cava, un vino espumoso fabricado en la zona catalana de Sant Sadurní d’Anoia, y que compite con el champán francés.

Actualmente, el grupo Codorníu Raventós tiene diez bodegas, ocho de ellas en España, una en el valle de Napa en California, Estados Unidos y otra en la región de Mendoza, en Argentina.

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