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Un día como hoy, se conmemora el 515 aniversario del fallecimiento de la reina Isabel La Católica

España. – Un día como hoy, pero de 1504, se conmemora el 515 aniversario del fallecimiento de Isabel de Tratámara, mejor conocida como “la reina Isabel la Católica”, quien murió a los 54 años de edad, en Medina del Campo, España.

Isabel la Católica, había ocupado el trono desde 1474 superando numerosas dificultades como la guerra contra los partidarios de Juana “La Beltraneja”, junto con su marido, Fernando El Católico, se les atribuye el germen de la unificación de España como país.

En el momento de su muerte, los obstáculos del reinado y su insistencia por desplazarse siempre montada a caballo por los lugares del reino habían afectado gravemente su salud, tanto a nivel físico como psicológico –sobre todo a raíz de la prematura muerte de dos hijos y un nieto en torno a esas fechas–. Según los síntomas descritos por las fuentes de la época, la castellana falleció de una hidropesía (retención de líquido en los tejidos) a consecuencia probablemente de un cáncer de útero.

Para muchos historiadores y estudiosos, Isabel es la más grande de las reinas de España. En realidad, después de Isabel y Fernando, España fue gobernada por reyes extranjeros. Muchos opinan que esto cambió el rumbo en la historia de este gran país.

Antes de encontrarse en este estado, Isabel I de Castilla llevaba dos años sufriendo episodios de fiebre prolongada. Además, la castellana creyendo que se trataba de los achaques de la edad vio cómo por esas fechas se le hincharon las piernas, aumentó de peso y le aparecieron úlceras en las extremidades, las cuales fueron atribuidas a sus viajes a caballo. Todo ello hizo que la Reina tuviera dificultades para caminar y se viera obligada a usar una litera para desplazarse. Cuando ya no pudo subir ni a la litera y tuvo que permanecer en el lecho, apareció «la sed insaciable», señalada por Mártir de Anglería en su texto. Un síntoma asociado normalmente a las alteraciones del eje hipotálamo-hipofisiario o a una lesión renal crónica. En el primer caso, las causas más frecuentes de lesión son las traumáticas y los tumores selares y paraselares.

El germen de la unificación de España

En 1479, se puso fin a la guerra de sucesión. El Tratado de Paz reconocía a Isabel y Fernando como reyes de Castilla a cambio de ciertas concesiones a Portugal. Tras la guerra, Isabel mandó construir en Toledo, el Monasterio de San Juan de los Reyes. Y, en cuanto pudo, Isabel reorganizó el sistema de gobierno y la administración, centralizando competencias que antes ostentaban los nobles y llevó a cabo una reforma económica para reducir la deuda que el reino había heredado de Enrique IV.

En enero de 1492 culminó la conquista del reino nazarí de Granada. Acababa así la Reconquista y la presencia musulmana en la península. Finalmente, tras morir Isabel, Fernando el Católico conquistó Navarra en 1512. En 1515 se declaró la unidad de Navarra a Castilla.

Anteriormente, con la firma del tratado de Barcelona en 1493, Aragón había recuperado de Francia los territorios ultrapirenaicos del Rosellón y la Cerdaña, y, Castilla había concluido en 1496 la conquista de Canarias.

Concluía así el proceso de unificación de España. La unión era, sin embargo, una unión dinástica. Bajo los mismos monarcas, los distintos reinos siguieron manteniendo diferentes leyes e instituciones.

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