
Santo Domingo.- Una mujer identificada como Anabel Díaz denunció públicamente que vive bajo constantes maltratos y presuntas amenazas de muerte por parte de su expareja, conocido como “Keka”, y pidió la intervención urgente de las autoridades para evitar convertirse en “una más” en la lista de víctimas de feminicidio en República Dominicana.
A través de varias publicaciones difundidas en redes sociales, la joven aseguró que teme por su vida y cuestionó la supuesta falta de respuesta institucional pese a, según afirmó, haber presentado pruebas y evidencias relacionadas con las agresiones denunciadas.
“¿Entonces quiere decir que van a dejar que yo sea la próxima? ¿Que no harán nada con mi caso? ¿Que ya van 11 días que tengo que vivir como que la que le faltó a la justicia fui yo?”, expresó en uno de los mensajes compartidos públicamente.
La denunciante también criticó lo que definió como un sistema ineficiente frente a los casos de violencia de género, asegurando que muchas víctimas presentan denuncias y pruebas sin recibir protección efectiva por parte de las autoridades competentes.
“Este es el sistema al que me refería cuando publiqué las evidencias de mi agresor; un sistema ineficiente, que aún teniendo todas las pruebas no hace nada para después entonces publicar ‘descansa en paz’”, manifestó.
Según explicó, el miedo y la incertidumbre han afectado significativamente su vida cotidiana, limitando su tranquilidad y obligándola a mantenerse en constante estado de alerta.
El caso ha generado numerosas reacciones en redes sociales, donde ciudadanos, activistas y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres han pedido una investigación inmediata y medidas de protección para la joven.
Las denuncias se producen en medio de creciente preocupación social por los feminicidios y hechos de violencia contra mujeres registrados en el país en las últimas semanas, situación que ha reactivado el debate sobre la capacidad de respuesta institucional ante denuncias de agresión y amenazas.
Especialistas en violencia de género han advertido reiteradamente que muchos feminicidios están precedidos por denuncias previas, amenazas, agresiones físicas y patrones de violencia que, en ocasiones, no reciben seguimiento oportuno.
Diversos sectores sociales han insistido en la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección, aumentar la rapidez en la atención de denuncias y garantizar mayor acompañamiento psicológico, legal y policial a víctimas de violencia intrafamiliar y de género.


