
Santo Domingo. — El dirigente del Partido de la Liberación Dominicana, Francisco Javier García, lanzó un contundente mensaje interno de cara al futuro político del país al afirmar que esa organización necesitará un candidato presidencial con perfil de “jinete pura sangre” si quiere derrotar al Partido Revolucionario Moderno en las elecciones de 2028.
Durante una actividad política celebrada en Puerto Plata, el miembro del Comité Político peledeísta aseguró que el PLD no puede darse el lujo de presentar una candidatura débil o desconectada de la población, advirtiendo que el escenario político actual exige liderazgo firme, presencia nacional y capacidad de trabajo político permanente.
Francisco Javier sostuvo que la Presidencia de la República no se alcanza “desde un escritorio con aire acondicionado”, sino recorriendo las comunidades, escuchando las necesidades del pueblo y enfrentando directamente las problemáticas nacionales.
“El país necesita liderazgo, cercanía y experiencia. El PLD tiene que llevar un candidato que tenga la capacidad de conectar con la gente y enfrentar al oficialismo en todos los terrenos”, expresó ante dirigentes y simpatizantes presentes en la actividad.
El exministro afirmó que desde julio de 2024 mantiene una intensa agenda política dentro y fuera del país, visitando comunidades, reuniéndose con estructuras partidarias y fortaleciendo vínculos con la dirigencia peledeísta como parte de la construcción de su proyecto presidencial.
Sus declaraciones son interpretadas por sectores políticos como una señal clara de que Francisco Javier García busca posicionarse oficialmente como uno de los principales aspirantes presidenciales dentro del PLD para las elecciones de 2028.
El dirigente aseguró además que su objetivo es devolver al país “la época de bienestar” que, según afirmó, vivió la República Dominicana durante los gobiernos peledeístas, destacando avances económicos, estabilidad y programas sociales implementados en gestiones anteriores del partido morado.
Asimismo, criticó indirectamente la gestión del PRM, insinuando que existe descontento en sectores de la población por la situación económica, el costo de la vida y diversos problemas nacionales que, a su juicio, han debilitado la confianza en el gobierno actual.
Francisco Javier insistió en que el PLD todavía representa una fuerza política con capacidad de regresar al poder, pero reconoció que la organización necesita reorganizarse, fortalecer su estructura y presentar un liderazgo competitivo capaz de reconectar con la ciudadanía tras la derrota electoral sufrida en 2020.
El pronunciamiento se produce en momentos en que varios dirigentes comienzan a mover sus fichas internas dentro de las principales organizaciones políticas del país, anticipando desde ya la batalla electoral que se perfila rumbo a 2028.
Las declaraciones también reavivan el debate sobre quién asumirá el liderazgo definitivo dentro del PLD luego de los años de predominio político de Danilo Medina y Leonel Fernández, figuras históricas que marcaron durante décadas el escenario político nacional.
Mientras tanto, dentro del oficialismo también continúan creciendo los movimientos internos y las aspiraciones presidenciales de dirigentes vinculados al entorno del presidente Luis Abinader, configurando desde temprano un ambiente de competencia política rumbo al próximo ciclo electoral.


