
El funcionario explicó que la embarcación abandonó territorio dominicano el viernes alrededor de las 5:00 de la tarde y destacó que las autoridades sanitarias locales activaron inmediatamente todos los protocolos preventivos establecidos para este tipo de situaciones.
Atallah indicó que desde la llegada del crucero al puerto de Amber Cove se mantuvo vigilancia epidemiológica, controles sanitarios y monitoreo constante de la situación para evitar cualquier riesgo de propagación del virus en territorio nacional.
“El país puede estar tranquilo porque se tomaron todas las medidas correspondientes”, expresó el ministro al referirse al manejo del caso.
El brote había sido reportado previamente por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), luego de que la tripulación del crucero notificara múltiples casos de enfermedad gastrointestinal entre pasajeros y empleados.
El norovirus es una infección altamente contagiosa que provoca vómitos, diarrea, náuseas y dolor abdominal, y suele propagarse rápidamente en espacios cerrados o con alta concentración de personas, como cruceros, hoteles y centros turísticos.
Según las autoridades, las medidas implementadas incluyeron protocolos de higiene reforzada, supervisión médica, aislamiento de personas afectadas y labores especiales de desinfección dentro de la embarcación.
El Caribbean Princess había iniciado su recorrido el pasado 28 de abril desde Fort Lauderdale y realizó varias escalas antes de arribar a Puerto Plata.
Las declaraciones del ministro buscan llevar tranquilidad a la población y al sector turístico dominicano, especialmente en una provincia que recibe un alto flujo de visitantes internacionales a través de cruceros.


